El docente también comunica cuando no habla

Cuando pensamos en comunicación educativa, es habitual imaginar reuniones con familias, correos electrónicos, publicaciones en redes sociales o la página web del centro. Sin embargo, la comunicación va mucho más allá de las palabras.

Un docente comunica antes de empezar una clase, mientras escucha una pregunta, cuando organiza un espacio de aprendizaje, al responder a un conflicto o, incluso, cuando decide guardar silencio.

Porque en educación no solo comunica lo que decimos.

También comunica todo aquello que hacemos.

La comunicación empieza antes de hablar

El alumnado interpreta continuamente lo que ocurre a su alrededor.

La forma en que recibimos a una clase, la expresión de nuestro rostro, el tono de voz, la disposición del aula o la atención que prestamos a cada estudiante transmiten mensajes constantemente.

A veces no somos conscientes, pero una misma explicación puede percibirse de manera muy distinta según cómo la comuniquemos.

La comunicación no verbal influye en el clima del aula tanto como las propias palabras.

Cada espacio también educa

Los centros educativos hablan incluso cuando están vacíos.

La organización de los pasillos, la señalización, los murales, la limpieza, los espacios comunes o la manera en que se presentan los trabajos del alumnado reflejan la cultura del centro.

No es únicamente una cuestión estética.

Es una forma de comunicar qué importancia damos al aprendizaje, a la participación, a la creatividad o al cuidado de las personas.

Los espacios también transmiten expectativas.

Y las expectativas educan.

Cada mensaje construye confianza

Un correo electrónico.

Una circular.

Una reunión con familias.

Una llamada telefónica.

Un comentario en la agenda.

Todos ellos son oportunidades para fortalecer la relación entre la escuela y las familias.

La comunicación no consiste únicamente en informar.

Consiste en generar confianza.

Un mensaje claro, cercano y respetuoso evita malentendidos, mejora la convivencia y facilita el trabajo conjunto.

En muchas ocasiones, la forma de comunicar tiene tanto impacto como el propio contenido.

También comunicamos cuando gestionamos un conflicto

Los conflictos forman parte de cualquier comunidad educativa.

La diferencia no está en evitarlos, sino en la manera de afrontarlos.

Cada vez que un docente escucha antes de juzgar, mantiene la calma, busca soluciones o reconoce un error, está enseñando mucho más que una estrategia de resolución de conflictos.

Está modelando una forma de relacionarse.

El alumnado aprende observando cómo reaccionan los adultos.

Y esa es una de las lecciones más difíciles de enseñar únicamente con palabras.

La comunicación digital también construye identidad

Hoy la comunicación educativa también pasa por la página web del centro, las redes sociales, las plataformas digitales y otros canales de comunicación.

No se trata de publicar por publicar.

Se trata de explicar quiénes somos, qué hacemos y por qué lo hacemos.

Una buena comunicación ayuda a dar visibilidad al trabajo que muchas veces ocurre dentro de las aulas y que, de otro modo, quedaría invisible para las familias y la sociedad.

Comunicar no es hacer marketing vacío.

Es dar sentido y contexto al trabajo educativo.

Todo comunica

Existe una idea muy utilizada en comunicación: es imposible no comunicar.

En la escuela ocurre exactamente lo mismo.

Comunica una sonrisa.

Comunica un silencio.

Comunica un retraso.

Comunica una respuesta.

Comunica una puerta abierta.

Comunica una mirada.

Y también comunica aquello que decidimos no hacer.

Por eso, cuidar la comunicación no significa únicamente escribir mejores correos o tener una web más atractiva.

Significa ser conscientes de que cada decisión transmite una manera de entender la educación.

Porque, al final, la comunicación no es un complemento de la tarea docente.

Es una parte esencial de ella.

Y cuando aprendemos a comunicar con coherencia, cercanía y propósito, también estamos educando.

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Mireia Portero | Ganadora de los Premios Educa Abanca a Mejor Docente de España en Educación No Formal

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